Gambús critica que «la respuesta de la Comisión Europea ante la crisis de la fruta dulce es decepcionante» y reclama automatizar los mecanismos de ayuda ante la persistencia del veto ruso

El eurodiputado catalán lamenta la falta de rapidez de la CE para ayudar al sector y alerta de que esta crisis «supone un riesgo de despoblación del mundo rural»

La Comisión Europea ha afirmado que «en estos momentos, los servicios de la Comisión están evaluando y supervisando cuidadosamente la situación del mercado», en respuesta a una pregunta parlamentaria del eurodiputado catalán Francesc Gambús sobre la crisis de la fruta dulce.

Es por este motivo que, para Gambús, «la respuesta de la Comisión Europea ante esta grave crisis es decepcionante». «Desde el 2014 que los agricultores la están padeciendo», ha remarcado el eurodiputado y ha alertado de que «la constante presión a la baja de los precios del mercado, situándose en muchas ocasiones por debajo del precio de producción, pone en riesgo multitud de pequeñas explotaciones familiares y supone un riesgo de despoblación del mundo rural». «La viabilidad económica del sector pone en riesgo el equilibrio territorial. Los jóvenes ya no ven un futuro en el campo», ha lamentado.

Así lo ha expresado a la Comisión Europea en dos nuevas preguntas parlamentarias que ha presentado Francesc Gambús, que es el único miembro catalán en la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria de la Eurocámara. Ante la persistencia del veto ruso, la bajada de los precios y el gran stock de fruta, el diputado reclamó que «se automaticen los mecanismos previstos en el reglamento de la Organización común de mercados agrícolas (OCM) para las situaciones de perturbación grave de mercado», ya que, en estos tres años de crisis, la Comisión ha actuado de la misma manera cada año: «con varias semanas de retraso y miles de toneladas de alimentos desaprovechadas». Tal como ha expuesto Gambús en esta y otras preguntas parlamentarias presentadas anteriormente, «con la activación automática de los mecanismos previstos en los artículos 219, 221 y 226 en la OCM, se ayudaría de forma inmediata al sector».

El eurodiputado, miembro independiente del grupo del Partido Popular Europeo en la Eurocámara, ha instado a la CE que evalúe «las respuestas dadas al sector agrícola en los diferentes reglamentos de ejecución aprobados desde el inicio de la crisis en 2014» y ha solicitado que elabore «un paquete de medidas que ayuden a solucionar el problema estructural de estas crisis en el sector frutícola europeo».

Gambús también ha insistido en la ejecución de medidas para reducir el desperdicio alimentario, que se eleva a, aproximadamente, 89 millones de toneladas al año en Europa. «Todo lo que no se puede colocar en el mercado, se ha de lanzar», ha remachado y ha afirmado que «la UE tiene una responsabilidad que debe ejercer para dar salida estas toneladas de fruta dulce y no puede rehuir-la».

Asimismo, ha pedido que la CE valore «el impacto económico que puede tener en los agricultores europeos posponer la toma de decisiones a la reforma de la PAC posterior a 2020». En un informe del pasado diciembre, sobre los instrumentos de la PAC, el Parlamento Europeo incorporó una enmienda de Francesc Gambús para reducir la volatilidad de precios en los mercados agrícolas y para reclamar que se incluyeran medidas anticíclicas para prevenir las crisis, como esta de la fruta dulce. Aunque este informe aprobado por la Eurocámara, la Comisión Europea reiteró su negativa a aceptar estas propuestas, aunque tomó nota de varias opciones.